El Límite entre el Amor y el Maltrato

Por:~Sydney Stair

Cuando las Acciones Gritan

El amor, en su esencia más pura, es una fuerza que construye, protege y dignifica. Sin embargo, en muchas relaciones se utiliza la palabra "amor" como un escudo para camuflar la violencia. Cuando un hombre maltrata a su esposa y luego intenta retenerla con frases como "te amo" o "no puedo vivir sin ti", está ejerciendo una manipulación que busca invalidar el dolor de la víctima. Es fundamental entender que el amor no es un sentimiento abstracto que justifica el daño, sino una práctica diaria de respeto. Como bien señaló la reconocida escritora y activista Maya Angelou"Cuando alguien te muestre quién es, créele la primera vez". Esta cita nos recuerda que no debemos enamorarnos del potencial de una persona, sino observar con claridad su comportamiento presente.

La Biblia ofrece una definición tajante que confronta cualquier intento de disfrazar el abuso. En 1 Corintios 13:4-5, se nos dice que "el amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido". Si una relación está marcada por "lo indebido" —golpes, humillaciones o control—, entonces, por definición bíblica, lo que hay allí no es amor. Dios no diseñó el matrimonio como un espacio de servidumbre o sufrimiento, sino como una unión de mutuo cuidado. Por tanto, cuando las palabras de afecto vienen acompañadas de actos de crueldad, esas palabras pierden todo su valor y autoridad espiritual.

Llega un momento de quiebre en el que la venda cae y la mujer comprende que no puede seguir alimentándose de promesas vacías. Es el instante en que ella recupera su voz para decirle a su agresor: "Tus hechos me impiden oír lo que me dices". Esta declaración es un acto de liberación mental; es el reconocimiento de que la realidad de los moretones, los gritos o el miedo constante tiene mucho más volumen que cualquier "te amo" susurrado tras una disculpa. El ciclo del abuso se nutre del silencio y de la esperanza de que "esta vez será diferente", pero la sanidad comienza cuando se acepta que el amor no duele y que la seguridad personal es innegociable.

Como consejero, nunca decido por mis aconsejados. En cambio, les presento las ventajas y desventajas de sus decisiones y les hago saber que estaré ahí para apoyarlos en cualquier elección que hagan. A veces me entristece ver relaciones matrimoniales que sé que van por mal camino, pero hago todo lo posible para ayudarlos a superar sus diferencias. Me complace decir que, en la mayoría de los casos, cuando las parejas siguen las recomendaciones, la relación mejora significativamente.

Finalmente, dar el paso hacia la libertad requiere una valentía inmensa y un sistema de apoyo sólido. Una mujer que decide no escuchar más las mentiras de quien la daña está reclamando su derecho a una vida en paz, la cual es su herencia divina. No se trata de falta de perdón, sino de instinto de supervivencia y amor propio. Si las acciones de quien dice amarte contradicen constantemente sus palabras, confía en lo que ves y en lo que sientes, no en lo que te prometen. Recuerda que tu vida y tu integridad son sagradas, y que ningún "te amo" justifica que permanezcas en un lugar donde se te marchita el alma.

Con Cariño,

Sydney Stair

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