Las Características de los Verdaderos Apóstoles (Parte 1)
Por:~Sydney Stair
El verdadero diseño apostólico no se define por los títulos humanos, sino por el carácter, la integridad y el fruto que se manifiesta en el servicio al Reino de Dios. En un tiempo donde abundan las interpretaciones sobre el gobierno de la Iglesia, es fundamental regresar al estándar de las Escrituras.
En esta primera parte, analizamos las marcas distintivas que identifican el corazón, la ética, las relaciones y la responsabilidad que definen las características de los verdaderos apóstoles.
I. Integridad en las Relaciones y Cuidado del Cuerpo
El primer gran termómetro de un llamado legítimo es cómo trata el líder a la Iglesia de Cristo y a sus consiervos. El verdadero apóstol edifica; jamás destruye.
1. Jamás ocasionan daños al cuerpo de Cristo. Entienden que la Iglesia es la amada del Señor y actúan con temor reverente hacia ella.
2. No comienzan su ministerio dividiendo el de otro. Respetan los fundamentos colocados por otros líderes y no edifican sobre el terreno ajeno mediante la fractura.
3. Hacen todo lo posible para evitar divisiones en las iglesias. Son pacificadores por excelencia, buscando siempre la armonía del pueblo.
4. No trabajan tras bastidores para desviar familias de sus coberturas. Operan en la luz; aborrecen la manipulación y el proselitismo encubierto.
5. No son chismosos ni hablan mal de sus compañeros. Protegen la reputación de sus pares y entienden que la murmuración debilita los lazos del Reino.
1 Corintios 1:10
"Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer."
II. Ética Ministerial y Honor entre Compañeros
El trato hacia el colega caído o en crisis revela qué espíritu opera en el corazón de un ministro.
6. Ayudan a sus compañeros de ministerio a levantarse. Su enfoque es la restauración, no la condenación.
7. No hacen leña del árbol caído. No se unen al juicio público ni celebran el tropiezo de otro líder.
8. No se aprovechan de las desgracias de otros pastores en la ciudad. No utilizan la crisis ajena para hacer crecer sus propias congregaciones.
9. No le faltan el respeto a otros ministros. Gobiernan su conducta con la ley del honor ministerial.
10. Cuidan su lengua minuciosamente. Son conscientes del poder de sus palabras y las usan únicamente para sazonar con gracia y edificar.
11. No recurren a la violencia cuando son ofendidos. Responden con la mansedumbre y el dominio propio que provienen del Espíritu Santo.
Gálatas 6:1
"Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado."
III. Cosmovisión, Cosecha y Responsabilidad
El apóstol posee una mentalidad gubernamental y estratégica que entiende el impacto a largo plazo de sus decisiones.
12. Tienen una visión clara y amplia del Cuerpo de Cristo. Su perspectiva supera las paredes de su propia organización local; ven el panorama global de la Iglesia.
13. Dan la cara, admiten sus errores y los corrigen. No se esconden detrás del cargo; la vulnerabilidad y la rendición de cuentas forman parte de su madurez.
14. Saben que lo que siembran, eso cosecharán (eventualmente). Viven bajo el principio absoluto de la justicia divina, sembrando acciones de integridad.
Gálatas 6:7
"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará."
¡No te pierdas la segunda parte, donde completaremos este recorrido por las características de los verdaderos apóstoles, enfocándonos en el orden, el sacrificio y el poder del Espíritu!
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Con cariño,
Sydney Stair