Fe (parte 2)
Por:~Sydney Stair
¿Por qué nos hundimos?
El secreto para mantener la Fe activada
En el artículo anterior vimos que Dios nos ha dado una "medida de fe" sobrenatural. Si ya la tenemos, la pregunta obligada es: ¿Por qué a veces fallamos? ### El síndrome de Pedro: El error de las circunstancias A menudo criticamos a Pedro por hundirse en el mar, pero olvidamos que fue el único que tuvo la valentía de bajar de la barca. Su problema no fue la falta de capacidad, sino el cambio de enfoque.
"Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame!" (Mateo 14:30)
Cuando quitas los ojos de Jesús —el autor y consumador de la fe— y los pones en los vientos (tus problemas, la economía, la salud), el temor toma el control. El temor es el interruptor que desactiva tu medida de fe.
La fe no es manipulación
Un error común hoy en día es tratar de usar la fe para "manipular" a Dios, como si fuera una moneda para comprar nuestros caprichos. La fe real:
Comienza y termina en Jesús: Él es el ejemplo supremo. Fue a la cruz por fe, confiando en que el Padre lo resucitaría.
Requiere acción: Santiago 2:20 es tajante: "La fe sin obras es muerta". No es solo creer en la mente, es actuar en consecuencia.
Cómo volver a caminar sobre las aguas
Para que tu fe se mantenga activa y funcional, debes recordar estos tres pilares:
Poner los ojos en Jesús: Ignora el "ruido" de las circunstancias.
Reconocer su naturaleza sobrenatural: No intentes producir fe con tu lógica humana; pídela al Espíritu Santo.
Actuar con cordura: No te creas superior a otros, sino camina según la medida que Dios te dio (Romanos 12:3).
Todos cometemos el error de Pedro de prestar más atención a los problemas que al Maestro. Pero recuerda: aunque comiences a hundirte, la mano de Jesús siempre está extendida para asirte de nuevo y recordarte que con Él, lo imposible se hace posible.
Con cariño
Sydney Stair