Discipular Naciones: ¿Estamos Siguiendo el Mandato o Nuestras Propias Reglas?
Por:~Sydney Stair
En el mundo de la fe, es fácil confundir la misión con la institución. A menudo, nos perdemos en los pasillos de nuestras denominaciones, defendiendo muros que nosotros mismos levantamos, mientras olvidamos el propósito original por el cual fuimos llamados.
El Mandato no tiene "Apellido"
Cuando leemos Mateo 28:19, la instrucción es clara y directa:
"Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones..."
El Señor no nos envió a expandir el alcance de un nombre denominacional, ni a exportar tradiciones culturales envueltas en papel de regalo religioso. El mandato es discipular, lo cual implica enseñar a otros a vivir según el modelo de Jesús, no según el manual de convivencia de una organización específica.
Discipulado vs. Esclavitud Religiosa
Hay una diferencia abismal entre formar un discípulo y reclutar a un seguidor de dogmas:
• El discipulado libera: Se trata de identidad, de conocer al Padre y de caminar en la libertad que Cristo ya compró.
• El dogma esclaviza: Se enfoca en reglas externas, en el "qué dirán" de la congregación y en una estructura de control que asfixia el crecimiento espiritual.
No importa si tu iglesia se llama de una forma u otra. Si el enfoque está en imponer cargas pesadas y tradiciones humanas sobre los hombros de las personas, nos hemos desviado del camino.
Una Invitación a lo Esencial
Las naciones no necesitan más religión; necesitan ver el poder transformador de un Evangelio que no conoce fronteras ni etiquetas. Nuestro llamado es presentar a una Persona, no a un sistema.
Es hora de derribar los ídolos de la exclusividad denominacional y volver a lo que realmente importa: hacer discípulos que amen como Jesús, perdonen como Jesús y vivan como Jesús.
Déjame un comentario.
Con Cariño,
Sydney Stair